1. Cuéntanos el uso del espacio
Indica si se trata de una vivienda o negocio y en qué municipio está. Explica quién lo utiliza y si es un espacio habitual o de uso ocasional. Esto permite situar la consulta y valorar la modalidad adecuada.
2. Identifica una necesidad concreta
Piensa en una situación del día a día: una zona de paso que se llena de objetos, un rincón de trabajo que invade el descanso o una habitación que ha cambiado de función. Describe lo que ocurre antes de buscar una solución. El estudio empieza por comprender tus necesidades.
3. Elige presencial o a distancia
Los estudios presenciales de Nalba cubren toda la provincia de Barcelona y toda la provincia de Tarragona. Si prefieres trabajar a distancia, te explicaremos cómo preparar la información necesaria.
4. Espera a acordar la documentación
Después de conocer tu caso, te indicaremos si necesitamos plano, fotografías u otros datos del espacio. Envía solo lo que se haya acordado. Una primera consulta puede comenzar con un correo breve: municipio, tipo de espacio y motivo de consulta.
5. Conoce el alcance antes de contratar
La propuesta debe concretar modalidad, documentación, recomendaciones incluidas, condiciones y presupuesto. Si solicitas una visita, acordamos también disponibilidad y desplazamiento. Pregunta cualquier duda antes de empezar.
6. Piensa en cómo mantener los cambios
Un estudio es el comienzo de una práctica cotidiana. Reserva tiempo para observar el espacio, aplicar las prioridades y hablar con quienes lo comparten. Puedes empezar con nuestra guía de orden y limpieza con presencia.
Conoce qué trabajamos en los estudios o escríbenos para valorar tu caso.
