Antes de cada cambio Feng Shui es recomendable, según la escuela de Feng Shui del Budismo Tántrico, realizar este cántico y una breve meditación.
Este sutra ayuda a descargar los pensamientos dispersantes y a centrarte en la sabiduría intuitiva que emana de tu corazón.
El cántico nos invita a tomar otra prespectiva para poder comprender el porqué de las cosas que ocurren.
Siéntate cómodamente y relájate siguiendo el ritmo de tu respiración. Se consciente de tus pensamientos y, gradualmente, déjalos fluir.
Asegúrate de que el lugar donde te vayas a sentar te resulte cómodo.
Piensa con conciencia en qué lugar te vas a sentar, haz algo parecido a lo que hacen los gatos o los perros cuando eligen sus lugares para descansar. Así empezamos el proceso con conciencia que es la mejor manera para acabarlo conciencia.
A continuación cruza tus manos en mudra. El mudra es un gesto de manos sagrado. Pon tu mano izquierda sobre la derecha de manera relajada y conecta los dos pulgares por la punta.
La forma debe ser algo parecido a un corazón invertido.
Puedes aguantar tus manos en la parte más baja de tu pecho, para que el mudra de soporte a tu corazón, o dejar que tus manos reposen en tu regazo, para dar soporte a la parte superior de tu cuerpo.
Asegúrate que tus brazos están relajados y cómodos.
Las palabras del cántico y su pronunciación son las siguientes:
Gate Gate Para Gate
(“Guei-tei, guei-tei, pei-rei, guei-tei”)
Para Sam Gate, Bodhi Svaha
(“Pei-rei seihm guei-tei, bo-di svei-hei”)
La traducción del cántico al castellano es:
Yendo, yendo, yendo a través de.
Yendo completamente a través de, hacia el Estado de Iluminación; así es.
Practica este ejercicio. Si te relajas un poco más a medida que vas pronunciando cada una de las palabras del sutra, sentirás el zumbido de la vibración por todo el cuerpo.
Si memorizas el cántico lo podrás hacer de manera más relajada.
Este cántico se repite nueve veces. El Bagua tiene nueve secciones (incluyendo la T'ai Chi), y el nueve es considerado un número Feng Shui Sagrado que representa la totalidad.
Cada vez que repitas el sutra, conecta con el poder de tu corazón.
Puedes hacerlo con los ojos abiertos o cerrados. Prueba la forma que se adapta más a ti.
Es una práctica sencilla que provoca profundos efectos.